Consejos para la investigación literaria


  Para poner en antecedentes a todos los estudiantes del grado en filología hispánica, ahora llamada grado en lengua española y literaturas hispánicas, en cómo he vivido el proceso de la investigación literaria.
   Lo primero que hay que hacer es leer el libro bien, con consciencia, con sus anotaciones a pie de página, de una buena editorial. Si es posible, conseguir todas las ediciones críticas que puedas y leerlo en cada una de sus ediciones ya aprender todo lo que puedas sobre la obra, conocerla al dedillo. Los prólogos del propio autor son clave, ellos te van a proporcionar su intencionalidad, propósito, contexto, etc., es vital leerlos y no dejarlo jamás atrás.
   Cada edición crítica te va a aportar nuevas formas de leer la obra, conocimientos sobre la época, contexto, interpretaciones, …hasta tal punto que te van a servir para conocer más a fondo el resto de las obras literarias. Suma a todo esto, la búsqueda de tesis, trabajos, artículos en revista filológicas, academia.edu, blogs de otros filólogos, en definitiva, cualquier cosa que salga en la búsqueda en internet con el nombre de tu obra -nunca sabrás de dónde puede aparecer un nuevo conocimiento, idea o similares-.
   Aunque creas que las asignaturas de la carrera no sirven de nada, sirven, doy fe de que sirven: historia del español, latín, sintaxis, morfología…cualquiera es básica, vital. Otros conocimientos que no se ven en la carrera, y que los considero básicos: teología, filosofía, historia (documentación, paleografía), criminología, psicología. Leer un libro no es empresa nada fácil, nada está escrito al azar en los libros.
   Otra cosa es anotarlo todo, a ser posible en una libreta. Guardarlo todo en el mismo sitio, te recomiendo una carpeta en alguna nube en donde tenerlo todo organizado y controlado. Llevar siempre lápiz, bolígrafo, o en su defecto, ponte un bloc de notas en el móvil.
Muchas veces te quedarán dudas, por lo que sea, porque algo no te cuadre, o porque veas que las teorías no son viables, o faltas de fundamento, es normal, los filólogos no son infalibles y a veces se obcecan en sus hipótesis y dan por hecho que lo que dicen es correcto. Nunca pongas en dudas tus ideas, investígalas hasta el final, por muy descabellada que parezca: la de veces que me ha pasado y he descubierto que tenía razón o que no era una locura. En todo proceso de investigación existen altos y bajos, momentos de abandono y de alegría: pase lo que pase, nunca dejes de investigar, los bloqueos y las montañas rusas emocionales son el pan nuestro de cada día.
   Recursos que se suelen pasar por alto: consultarlo todo en el CORDE, Pares, archivos patrimoniales, bibliotecas nacionales (bne, bnf,…). 

Gracias por vuestro tiempo, querido investigador ocupado.

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