Un verbo nace, crece, se reproduce y muere, como si de una
persona se tratara. En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el
Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él
fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho. y esto es lo que
dice la Biblia. Citar a la Biblia es vital para comprender la
naturaleza del verbo, el gran creador de las cosas, la acción en su máximo
esplendor, el logos.
Logos, habla, palabra, razonamiento,
concepto verbal de las cosas, un arjé de conocimiento. ¿Por qué me centro en el
logos y el verbo, si se supone que
iba a explicar cuándo y cómo el verbo se hizo personaje? Porque son el comienzo
de todo, en cuanto el ser humano se vio en la necesidad de comunicarse con su
comunidad se crea el logos, y con este, el verbo de la acción: el hombre crea
realidades con la palabra ¿y qué es crear sino nacer?
Querido lector
desocupado, cada vez que expresamos algo -sea pensar o comunicar a alguien-
dejamos una impronta verbal, una acción verbal en el universo creador de todas
las cosas, dicho de otro modo, nuestro ideario crea un ser (verbo/logos) que
nos convierte en personajes inmortales. Seamos verbo, seamos logos, Sapere aude, seamos personajes de nuestras propias palabras.
Gracias por venir a
este rincón de letras.
Por favor, suplicante yo pidiera a usted, que concediese un momento de su acción, a tener en cuenta que mi ideario a sido accionado en función, tanto de las palabras descompuestas por erosión, tanto por proesas de quien nunca emprendió.
ResponderEliminarDebería de escribír un libro
ResponderEliminarEn ocasiones, es mejor simplemente leer si no tienes nada bueno que contar.
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