El eterno retorno a la niñez

Ópera que me acompaña en este momento. 

     Hoy, querido lector desocupado, no hablaré de literatura, ni de libros, ni de investigación literaria, ni tan si quiera voy a medir mis palabras, ni mi ortografía...voy a escribir desde lo más profundo de mi corazón. ¿Por qué? Necesito una catarsis. 

     Llevo una semana sin leer nada, sin investigar nada, sin poder concentrarme para nada, simplemente sintiendo cosas. ¿Por qué? pues porque estoy en el hospital con mi madre, repasando lo bueno y malo de su vida, dándole cariño, dándole amor. He notado que estos días de amor, compañía, mimos, repaso de vida me han venido bien, a ella también. Sin palabras nos hemos comprendido, sentido, querido y retornado a nuestro pasado para comprendernos y despedido. Sí, mi madre se está despidiendo de mí, pidiéndome perdón, regañándome porque me quiere...estoy viviendo momentos muy intensos. Mientras tanto ¿qué acontece en el mundo? Pues que la vida sigue y no te espera nadie, cada cual va a lo suyo. 

     Esta semana para mí el mundo se ha parado. Soy una cosa que siente y es incapaz de pensar, simplemente sentir. Me siento perdida, confundida, bloqueada, emocionada, llena de amor, de dudas, de ...no sé ni de qué. Es duro, qué coño, es extremadamente jodido -creo que será la primera vez en mi vida que escriba una palabra mal sonante en un escrito, no me siento orgullosa de ello- ver cómo tu madre se despide de ti porque piensa que va a morir. La quiero con todo mi ser, la veo cada vez más niña a proteger que como madre, y a pesar de ello lee en mí como un libro abierto.

     Quiere que escriba su vida, me ve como una gran escritora; yo no me veo, la verdad, simplemente me gusta leer lento, ya está ¿escribir? es la peor de mis pesadillas. Me lo ha pedido y lo haré ¿por qué? porque es su última voluntad, porque se lo he prometido y porque soy incapaz de darle a mi madre todo lo que me pide; al fin y al cabo ¿no me ha dado ella la vida, me ha protegido y ha estado ahí para mí en todo lo que he necesitado? pues qué menos. 

Te quiero, mamá, esta entrada es toda para ti, para nadie más, esa historia llegará y la leeremos juntas. 


Demonios, pecados, virtudes y ángeles



Demonios[i], pecados, virtudes y ángeles.
     Orden, caos y todo esto reflejado en un espejo, como si mirásemos al universo. En la obra de Suma teológica[ii] de Santo Tomás de Aquino, los ángeles caídos no tienen orden, mientras que los buenos sí, porque siguen la jerarquía de Dios. No nos debe sorprender este pensamiento tan aristotélico, dado que Santo Tomás de Aquino amoldó todo el pensamiento de Aristóteles a la fe cristiana.
     Toda ciencia estudia los patrones: filosofía, matemática, biología, aritmética…hasta el universo posee patrones. Aunque ¿qué sucede cuando algo se rige por una aparente anarquía? No tienen patrones, no se puede llevar al campo matemático (el idioma de las ciencias/universo), o tal vez sí, son anomalías, y por raro que parezca, también tienen patrones. ¿Qué ley rige a las anomalías? Creo que es la pregunta más interesante que me he formulado en la vida: no lo sé. Por un lado, la ley que rige a las anomalías puede ser el lado negativo de la ley que rige los patrones, una ley no ponderable ni estadística ¿o tal vez sí?
     Toda palabra tiene un sinónimo y este genera un antónimo, aunque un antónimo se puede convertir en primo si sabes jugar con la palabra: extraña compañía la soledad; la nada se puede tornar en todo, y el todo en nada; ruidoso silencio … ¿acontecerá este tornar metafórico en las demás ciencias? Tengamos en cuenta que lo estoy analizando desde el campo semántico de la lengua española, pero ¿puede darse este juego en otros idiomas? Supongo que sí, no soy experta en estos temas -si alguien conoce este detalle que lo deje escrito en los comentarios, así aprendemos todos-.
     ¿A qué viene todo esto? Pues intentando resolver varios enigmas del Lazarillo de Tormes, obviamente, y mi obsesión por entender esta obra al milímetro. En este sentido, el pensamiento de Santo Tomás de Aquino sea cierto y todo orden tiene su patrón y el caos un no patrón. No obstante, podríamos estudiar la anomalía, imitarla desconociendo su patrón, simplemente imitándola.  Del mismo modo que podemos ver que en el Lazarillo se referencia a la Biblia Vulgata, tal vez, y solamente tal vez, se puedan encontrar referencias del Codex Giga[iii] (Libro Grande), dicho de otro modo, el libro del demonio. Por tanto, el orden de los pecados capitales del Lázaro pueda deberse a esas sabias palabras de Santo Tomás de Aquino: “los demonios no siguen una jerarquía, no obedecen a Dios”, por lo que nuestro autor dispuso su orden a placer y conveniencia, otro rasgo idiolectal.

Gracias otra vez, querido lector desocupado.

Cómo Lázaro se asentó con un clérigo, y de las cosas que con él pasó II




Tratado segundo
Cómo Lázaro se asentó con un clérigo, y de las cosas que con él pasó

     “Pues ya que conmigo tenía poca caridad[i], consigo usaba más.” Caridad, una de las siete virtudes para combatir los pecados capitales, según el contexto del autor y su competencia teológica procedente de la obra Suma teológica de Santo Tomás de Aquino. El clérigo, amo de Lázaro, no ejercía la caridad con Lázaro; sin embargo, sí tenía caridad para él mismo, es decir, era avaro, lo contrario a tener caridad. No cabe duda de que el clérigo representa la avaricia. A continuación, nuestro autor se descubre con las viandas que sostiene al clérigo y a él, además de ser un juego para mostrar el hambre (fe) que con él pasaba, la gastronomía empleada nos indica otro rasgo de competencia ontológica, y por ende, de su idiolecto: jamás puedes nombrar aquello que no conoces, siempre lo que conoces.
“Toma, come, triunfa, que para ti es el mundo. Mejor vida tienes que el Papa.”/ «¡Tal te la dé Dios!» -decía yo paso entre mí.
Irónica frase la del clérigo para con Lázaro cuando lo finaba de hambre, poca comida y se huelga (burla) diciéndole que vive mejor que el Papa (iglesia), paradójica caridad del avariento ¿no creen? Aunque Lázaro no se queda callado, y entre sí se dijo -me recuerda a la estructura griega cuando el personaje se dirige al público para orientarle en la catarsis ‑, que Dios le devuelva la misma caridad a él, como el paseíllo del Infierno de Dante guiado por Virgilio. Además, si consultamos Las dos caras del Lazarillo de Aldo Ruffinatto, podremos descubrir que esta frase hecha se usaba para hacer alusión a la crítica que realizaban los erasmistas al papa y al emperador.
“A cabo de tres semanas que estuve con él vine a tanta flaqueza, que no me podía tener en las piernas de pura hambre. Vime claramente ir a la sepultura, si Dios y mi saber no me remediaran. Para usar de mis mañas no tenía aparejo, por no tener en qué dalle salto. Y, aunque algo hubiera, no podía cegalle, como hacía al que Dios perdone (si de aquella calabazada feneció), que todavía, aunque astuto, con faltalle aquel preciado sentido, no me sentía; mas estotro, ninguno hay que tan aguda vista tuviese como él tenía.”
     Tanta hambre pasaba que temía morir de ella, si Dios y su astucia no lo remediaba, sigue recalcando el hambre de fe. Sin embargo, podría hacer alusión al ayuno, que duraba tres semanas[ii], Daniel 10:2-3. Como todos sabemos, el ayuno siempre se ha usado para acercarse a Dios, y en este caso de hambre de fe del clérigo y Lázaro poder seguir siendo guiado por él, como bien le recordó su madre: “criado te he, y que Dios te guíe”. No nos debe extrañar que la honra y el hambre sean el tema principal del Lazarillo puesto que era la preocupación de la época en tiempos de cismos de fe y crisis económica. Lo interesante de investigar los símbolos en la obra de Lázaro de Tormes es que el tiempo que este vive, sus fortunas y adversidades, Fortuna no fue tan benevolente con él, lo mismo que con la España actual: la corrupción, la falta de empleo, la crisis moral no hemos superado tras 500 años para mejorarnos; sin duda alguna, somos realmente torpes. 


Hasta la tercera parte de esta entrada, querido lector desocupado.

[i] http://hjg.com.ar/sumat/c/index.html
[ii] https://www.subiblia.com/tipos-ayuno-biblia/

Bloqueo literario

     Aquí me encuentro, con una hoja en blanco ante un bloqueo literario y me he dicho ¿por qué no escribir sobre el tema? Bueno, lo mío, más que un bloqueo literario, es un bloqueo de investigación. Hace días debería haber escrito la segunda entrada de Lázaro y el clérigo, pero me he bloqueado, no veo nada, me siento agotada. 

     Lo más curioso es que podría hablaros de mil cosas sobre Lázaro si me preguntáis, y casi siempre acabaría diciendo lo mismo: me queda tanto por aprender, tanto por estudiar, leer e investigar que no sé por dónde empezar. Con un tremendo sentimiento y ganas de tirar la toalla. ¿Qué hacer cuando esto ocurre? Pues nada, quejarse un poco, descansar y retomar cuando otra vez la curiosidad te invada y no puedas parar de leer, investigar y escribir. 
     Otros trabajos son mecánicos, es mejor realizarlos con ganas, sí, pero cuando tu mente dice que no, es que no. ¿Por qué escribo esto ahora? Pues porque pueden haber muchos lectores, estudiantes, investigadores, escritores noveles como yo, que se vean ante este bloqueo y pensar que no es lo suyo, que no merece la pena, que... Pues os aseguro que no, tras cinco años investigando en serio el tema y toda mi vida con esa pregunta en mi cabeza os diré que no es así.

     Lo más probable es que no consiga mi propósito con esta investigación, tengo más cosas en contra que a favor, pero no por ello voy a abandonar. Ahora ando en bloqueo, pues bien, descansaré, leeré otras cosas, me despejaré y ya volverán las musas cuando mi mente esté relajada. He encontrado pistas, teorías, visto la luz y dicho eureka con cosas que jamás imaginarías, así que va siendo hora de explorar otros mundos en busca de luz. En ocasiones ha sido leer filosofía, otras sobre matemáticas, teología, universo... nunca sabrás dónde está escondido ese hilito que te lleva hasta la vuelta a casa, Pulgarcito.
 
Gracias por vuestra paciencia, querido lector desocupado y bloqueado. 


Cómo Lázaro se asentó con un clérigo, y de las cosas que con él pasó I


Tratado segundo
Cómo Lázaro se asentó con un clérigo, y de las cosas que con él pasó[i]

     “Maqueda[ii], adonde me toparon mis pecados con un clérigo” El autor, poco a poco, nos va señalando el camino que recorre nuestro Lazarillo, en este caso acaban en Maqueda, un rasgo más de la toponimia idiolectal del autor. Y yo me pregunto ¿por qué fue a topar a Maqueda y no otro lugar? Revisemos la historia de este lugar, porque seguramente los lectores de la época relacionen directamente el lugar con algún acontecimiento y personaje ilustre del lugar. Maqueda, como veréis en el enlace que os he puesto, fue conocida en su tiempo por ser el rollo jurisdiccional de su época, dicho de otro modo, el lugar donde se imparte justicia. Si ahondamos un poco más, como bien nos señala el prólogo, descubrimos que Maqueda y Escalona están íntimamente relacionadas, y no tan solo por su cercanía geográfica. En el estudio El Pleito homenaje de Torrijos, Alcabón y Gerindote en 1482[iii] veremos que existe un libro de judíos, además nos habla de cómo se administraba justicia en Maqueda y Escalona: todo un ritual de tributos y búsqueda para controlar la corrupción ¿no os resulta familiar esta historia?
     Pecados, otra palabra a analizar con detenimiento. ¿Cómo se retrata al clérigo? Vamos a ir buscando huellas, pistas, de lo que nos quiere decir el autor sobre estos estamentos. Pedía limosna, y el ciego era Alejandro Magno comparado con el clérigo ¿por qué menta a Alejandro Mango[iv]? Puede que, por ser un gran emperador, adoctrinado por Aristóteles, por ser símbolo de dominación en la Edad Media ¿y no nos extraña que Lázaro conozca a semejante personaje histórico? Puede que se refiera al ejemplo de Alejandro Magno[v], expulsado y muerto por querer ser más grande que Dios en dicha literatura. ¿No resulta realmente curioso que un muchacho de unos 10 años, que no sabe leer ni escribir, ni ha ido a la escuela conozca todas estas cosas? Pues porque quien habla en estos casos es el autor, ergo, idiolecto (competencia literaria).
“No digo más, sino que toda la lacería del mundo estaba encerrada en éste: no sé si de su cosecha era o lo había anejado con el hábito de clerecía.”
     Toda la lacería (miseria, pobreza) estaba encerrada en un arca, a mí me recuerda al mito de Pandora, solo que, en vez de encerrar todos los males de la Tierra, están encerrados los pecados cristianos. No sabe si los que el clérigo comete, o los de toda la clerecía. Al ya hay que declarar que el ciego es menos avaro que el clérigo, nos está señalando el pecado capital de la avaricia. ¿Qué se guardaba en esa arca? “El bodigo de la iglesia”, es decir, el cuerpo de Cristo; para mí, es una crítica velada de la Santa Inquisición. Me justificaré. Si leemos el artículo de Lecturas espirituales prohibidas en la real biblioteca de el Escorial (siglo XVI) por Hugo Lezcano Tosca[vi], veremos que todo libro que hablara o enseñara algo sobre las sagradas escrituras era condenado a la “sepultura del olvido”, dicho de otro modo, condenado a censura por la Santa Inquisición, vaya a ser que alguien pudiera aprender o pensar libremente las enseñanzas de Dios. Nunca olvidemos el tiempo en el que estamos - ¿hace falta recordar mi entrada de la importancia del contexto?[vii] -, pues por esta razón, considero que este es el mensaje de nuestro autor, y no otro. No obstante ¿qué comida queda fuera de esa arca? “Y en toda la casa no había ninguna cosa de comer, como suele estar en otras algún tocino colgado al humero, algún queso puesto en alguna tabla o en el armario, algún canastillo con algunos pedazos de pan que de la mesa sobran; que me parece a mí que, aunque de ello no me aprovechara, con la vista de ello me consolara.” No había nada de comer en esa casa, el hambre ¿no habla la Biblia de alimentar el alma? Sin embargo, en otras casas sí podíamos encontrar viandas ¿se refería a otros países? Me temo que sí. Siempre hemos pensado que Lazarillo de Tormes era una crítica contra la institución de la iglesia, y en parte es así, pero va más allá, también es una crítica a la política acometida a Carlos I de España V de Alemania.
     “Solamente había una horca de cebollas, y tras la llave, en una cámara en lo alto de la casa. De éstas tenía yo de ración una para cada cuatro días, y, cuando le pedía la llave para ir por ella, si alguno estaba presente, echaba mano al falsopeto y con gran continencia la desataba y me la daba diciendo” A la horca por herejía, todo conocimiento debe andar escondido bajo llave, al cuarto día[viii] pedía el conocimiento de todo lo creado ¿me hace suponer que seguimos hablando del Alejandro Magno y su afán de conocimiento? Según preceptos de la Santa Inquisición, el conocimiento solamente debe estar en manos de Dios, de lo contrario seremos castigados a la horca.
     “Como si debajo de ella estuvieran todas las conservas de Valencia[ix], con no haber en la dicha cámara, como dije, maldita la otra cosa que las cebollas colgadas de un clavo. Las cuales él tenía tan bien por cuenta, que, si por malos de mis pecados me desmandara a más de mi tasa, me costara caro. Finalmente, yo me finaba de hambre.”
     Las conservas de Valencia, región conocida por albergar el Palacio de las 300 llaves, Palacio de la Santa Inquisición, uno de los primeros, datado en 1527, y al no encontrar en la “cámara”[x] el conocimiento, o, mejor dicho, los libros prohibidos, solamente topaba con la horca de la herejía. El clérigo escondía el conocimiento, y entiéndase el clérigo, como la institución que aplicaba la política de Carlos I, la Santa Inquisición; por tanto, el pecado de querer conocimiento lo condenaba al hambre espiritual. Asimismo, las conservas de Valencia gozaban de mucha fama, Francisco Rico cita ejemplos extraídos del Libro del buen amor y de la Lozana andaluza*.

Por no aburrirle más, querido lector desocupado, continuará en otra entrada.




[i] http://montebueno.com/el-lazarillo-de-tormes-12.html
[ii] https://www.rutasconhistoria.es/loc/rollo-jurisdiccional-de-maqueda
[iii] https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=660866
[iv] https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/alejandro_magno.htm
[v] http://elmitodealejandromagno.blogspot.com/2012/05/alejandro-magno-en-la-edad-media.html
[vi] https://www.academia.edu/7377378/Lecturas_espirituales_prohibidas_en_la_Real_Biblioteca_de_El_Escorial_siglo_XVI_
[vii] https://elenaysusletras.blogspot.com/2019/03/la-importancia-del-contexto.html
[viii] http://www.aguasvivas.cl/multimedia-archive/el-numero-4/
[ix]https://www.valenciabonita.es/2018/02/07/el-desaparecido-palacio-de-la-inquisicion-de-valencia-sede-de-la-santa-inquisicion-en-la-ciudad/
[x] Habitación
* Información extraída de Las dos caras del Lazarillo, Aldo Ruffinatto.